
La piel es el primer órgano que podemos ver e identificar en nuestro cuerpo a simple vista. Un órgano que refleja al 100% la salud de nuestro organismo. Si tenemos la piel tersa, firme, sana, brillante y limpia así estaremos por dentro. Cuando mostremos una piel seca, rugosa, llena de impurezas y acné, será señal de deshidratación y que sufrimos ciertos desequilibrios hormonales o altos grados de toxicidad.
Tener una piel bonita está al alcance de todos, a continuación te damos unos tips:
1. Depura : Tu piel es un reflejo de tu salud. Es el órgano más grande del cuerpo y además participa en la eliminación de toxinas a través de sus poros. Las toxinas dañan y degeneran las células por dentro y esto se nota por fuera.
Algunas recomendaciones son:
- Tomar un vaso de agua tibia con unas gotas de zumo de limón en ayunas.
- Tomar un zumo o batido verde a diario.
- Eliminar los alimentos procesados, los azúcares refinados, los que contienen gluten, lácteos y sus derivados.
- Incrementa el consumo de alimentos crudos.
- Siempre que sea posible, comprar productos orgánicos.
- Mueve el cuerpo, practica deporte o haz actividad física a diario.
- Mantente hidratado todo el día. Lleva siempre una botellita de agua contigo.
2. Nutre: Somos lo que comemos, y esto también se refleja en nuestra piel. Comer alimentos no tan limpios y cargados de toxinas nos puede dejar con una piel sin vida, apagada y seca. Además, una falta de nutrición acelera la aparición de arrugas y granitos de acné. Es importante los siguiente puntos :
- Sigue una alimentación muy rica en productos de origen vegetal: frutas, verduras, cereales integrales, semillas, frutos secos y algas.
- Come una gran variedad de colores. Los pigmentos de las verduras y frutas son potentes antioxidantes que combaten la acción de los radicales libres, responsables del envejecimiento de nuestras células.
- Reduce o elimina el consumo de proteína de origen animal. Y si la consumes que sea de calidad, orgánica.
- Enriquece tu dieta con alimentos ricos en ácidos grasos esenciales (omega 3 y 6), como las algas, las semillas (chía, lino, cáñamo), vegetales de hoja verde y frutos secos (nueces).
