
Esta pequeña semilla cautiva a quienes apuestan por una alimentación natural y ecológica. Aporta tanta energía y fibra como los cereales integrales, proteínas vegetales muy completas y una cantidad excepcional de minerales.
Es el único alimento vegetal que contiene todos los aminoácidos y vitaminas esenciales. Puede ser consumida sin problemas por celíacos al no contener gluten. Su bajo valor glucémico la hace apta para personas con problemas de diabetes. Y es una fuente de vitamina B9, que contribuye al buen desarrollo del feto en mujeres embarazadas. También contiene fibra, hierro, magnesio y fósforo, necesarios para unos huesos sanos así como para prevenir problemas de anemia.
Sus crujientes granos, de color amarillo claro, poseen un sabor delicado a medio camino entre el arroz y el cuscús, y tienen la virtud de no cansar el paladar ni de «limpiarlo» de otros sabores más intensos.
El cultivo de la quinoa se inició hace al menos tres milenios, posiblemente en el entorno del lago Titicaca, y fue el alimento básico de las culturas indígenas hasta la llegada de los conquistadores españoles.
